Recientemente, indagando un poco y probando con distintas fórmulas, he podido comprobar lo sencillo que resulta lavar la ropa en la lavadora sin usar costosos y tóxicos detergentes o suavizantes de supermercado.
Un detergente industrial puede contener hasta 30 ingredientes químicos altamente nocivos..entre ellos destacan:
Los tensioactivos: en su formulación se encuentran metales pesados muy tóxicos, son derivados del petróleo y suelen ser causantes de dermatitis o diversas alergias, además son altamente contaminantes para el medio ambiente.
Los suavizantes: rompen la barrera natural de los tejidos, haciendo que hongos y bacterias puedan proliferar en éstos, con los consecuentes daños y molestias que pueden originar en la piel.
Los fosfatos: alteran la biodiversidad marina, ya que cuando las aguas con desechos llegan hasta el mar, los fosfatos fertilizan de tal modo las algas que disparan exageradamente su crecimiento ocasionando que éstas consuman más oxígeno del habitual, provocando así la muerte y extinción de algunas especies de la fauna marina.
Las enzimas: altamente tóxicas, a largo plazo, provocan irritaciones, daños en los bronquios y en las vías respiratorias.
Los blanqueadores: contienen boro, que ejerce un devastador efecto en la biodiversidad del mar, cuando llegan hasta allí las aguas contaminadas con éstos y otros productos.
Éstos son sólo algunos ejemplos de las decenas de químicos contaminantes y perjudiciales que podemos encontrar tanto en detergentes como en jabones, geles,champús,dentífricos y tantos otros objetos de consumo cotidianos.
Por eso, merece la pena (tanto como para nuestra salud y bienestar, como para el medio ambiente) probar con otras fórmulas, más sanas, ecológicas e igualmente eficaces,¡ y además mucho más baratas¡
La que explico a continuación es la que más me ha convencido de las que he probado ya que es sencilla a más no poder.
Sólo se necesitan un paquete de bicarbonato sódico ( en venta en cualquier droguería y pequeño establecimiento) y una botella de vinagre, tanto de vino, como de manzana o especial para la limpieza...lo que prefiramos (el ecológico de manzana es algo más caro pero es una opción muy buena por que rinde mucho y se mejora en calidad)
Para lavar, simplemente se echa en la cubeta de la lavadora donde habitualmente va el detergente, tres cucharadas soperas de bicarbonato sódico y en la cubeta donde va el suavizante dos cucharadas soperas de vinagre.
El bicarbonato es el que se encarga de limpiar la ropa en profundidad ya que tiene un alto poder blanqueante y quitamanchas. El vinagre se añade para suavizar la ropa y cuidar los tejidos para que éstos resulten más duraderos. Se puede prescindir del vinagre para el lavado en sí, pero combinado con el bicarbonato provoca una reacción efervescente que va muy bien para las manchas más complicadas.
La ropa sale perfectamente lavada y oliendo a limpio ( no se impregna para nada el olor del vinagre) aún así, si se quiere algún olor en particular siempre le podemos añadir unas gotas de aceite esencial aromático (en la cubetita pequeña de en medio o directamente al tambor)
Este método de limpieza vale para todo tipo de tejidos, sintético o naturales, no daña la piel ni contamina el agua y es especialmente recomendable para lavar la ropa de los bebés y niños.
Espero que alguien se anime a probarlo y comente a ver que tal le ha ido, también si sabéis más fórmulas para ésta y otras formas de limpiezas caseras, compartirlas sin dudar¡¡¡
Un saúdo e ata outra¡¡¡¡¡¡
viernes, 27 de julio de 2012
lunes, 23 de julio de 2012
La influencia de la luna
Por todos es sabido la influencia que nuestro satélite ejerce sobre las mareas,pero también (y aunque muchas de estas afirmaciones carezcan de base científica) a través de los siglos, se nos ha transmitido de generación en generación la importancia que la luna ejerce en todos los ciclos de la naturaleza, como la menstruación de la mujer, el crecimiento de las plantas, la pesca, la recolección de frutos y hierbas e incluso en el carácter de los seres vivos (los famosos lunáticos)
En los mitos y leyendas de la antigüedad, la luna, que era representada por una deidad femenina, simbolizaba la fertilidad y la fecundidad tanto de los seres vivos como de la tierra, su ciclo representaba el ciclo eterno de la naturaleza (nace,crece,alcanza su plenitud y muere, y así eternamente) y este ciclo era respetado hasta el punto de regir las actividades cotidianas según sus diferentes fases.
También debido a su alto valor simbólico y religioso, las fases de la luna, presidían los rituales de muchas y diversas culturas del mundo.
El tiempo se medía en lunas, un ciclo completo venía a ser lo que un mes en la actualidad. De hecho a un ciclo de fases completo, desde un novilunio, hasta el siguiente, que dura exactamente 29 días, 12 horas, 44 minutos y 2;9 segundos, se le denomina mes sinódico. Esta definición era la representación de mes más práctica para nosotros. Algunas de las influencias más comunes y conocidas de estos ciclos en la naturaleza son las asociadas a los cultivos, a la menstruación, embarazo y parto y por supuesto, a las mareas.
En los cultivos: Para cultivar según las fases de la luna solo hay que seguir los ciclos guiándose por la lógica, es decir, si la luna nueva y la creciente, representan justamente éso, el crecimiento y la fertilidad será el momento de sembrar, plantar (sobretodo las plantas que crecen bajo tierra para estimular su crecimiento) y etc...por el contrario, en caso de luna llena o menguante, será el momento de recolectar, podar, escardar la mala hierba, plantar las plantas que crecen hacia arriba (para ralentizar su crecimiento y de esta forma no espiguen) y todo lo relacionado con el fin del ciclo y la renovación.
Menstruación, embarazo y parto: Quizás no haya representación más directa del ciclo lunar en la naturaleza, que la menstruación de la mujer. Básicamente, el ciclo es idéntico. Las diferentes fases de la menstruación son exactamente las de los ciclos lunares (nueva, creciente, llena y menguante) y durante el mismo período de tiempo. Los ciclos naturales de la mujer varían a lo largo de su vida entre las diferentes fases lunares, pero por norma general, siempre oscilan entre los dos ciclos principales que se denominan de la luna roja (ovulación en luna nueva y menstruación en luna llena) y de la luna blanca (viceversa) , esto es así siempre y cuando el ciclo de la mujer siga sus ritmos biológicos normales sin alterarlos con píldoras hormonales.
Cuando una mujer se queda embarazada, su gestación (siempre por norma general, ya que, obviamente siempre hay excepciones) dura habitualmente 10 meses lunares completos (de ahí los nueves meses de nuestro calendario actual) siendo más que probable que la fecha del parto coincida con un cambio de fase lunar que con nuestras cuentas matemáticas precalculadas.
Hay varias comadronas que afirman (basándose en la observación y la estadística) que las fases del ciclo lunar influyen en el tipo de parto y en su desarrollo, así los partos que se produjeran en luna nueva o creciente serían más sencillos y rápidos que los que se produjeran en llena o menguante, más dificultosos y dados a las complicaciones.
En las mareas: Las mareas se rigen por la atracción gravitatoria del satélite lunar en la tierra, esta atracción es la que determina que el caudal del agua ascienda o descienda, según la fase del ciclo en la que se encuentre. Esto es por que, dependiendo de la posición en la que se haye la luna, la atracción que ejerce en la tierra será mayor o menor. Debido a esto decimos que hay mareas vivas en luna llena o nueva (mayor atracción) y en los cuartos las denominamos mareas muertas (menor atracción)
Hay infinidad de casos más en los que la influencia de los ciclos se hace patente, y es que, con base científica o sin ella, merece la pena volver la vista al cielo, como hicieron nuestros antepasados a lo largo de tantos siglos y pararnos a observar hasta qué punto todos los seres vivos nos regimos por las mismas normas, las que la naturaleza nos dicta.
Salud y suerte¡¡¡
En los mitos y leyendas de la antigüedad, la luna, que era representada por una deidad femenina, simbolizaba la fertilidad y la fecundidad tanto de los seres vivos como de la tierra, su ciclo representaba el ciclo eterno de la naturaleza (nace,crece,alcanza su plenitud y muere, y así eternamente) y este ciclo era respetado hasta el punto de regir las actividades cotidianas según sus diferentes fases.
También debido a su alto valor simbólico y religioso, las fases de la luna, presidían los rituales de muchas y diversas culturas del mundo.
El tiempo se medía en lunas, un ciclo completo venía a ser lo que un mes en la actualidad. De hecho a un ciclo de fases completo, desde un novilunio, hasta el siguiente, que dura exactamente 29 días, 12 horas, 44 minutos y 2;9 segundos, se le denomina mes sinódico. Esta definición era la representación de mes más práctica para nosotros. Algunas de las influencias más comunes y conocidas de estos ciclos en la naturaleza son las asociadas a los cultivos, a la menstruación, embarazo y parto y por supuesto, a las mareas.
En los cultivos: Para cultivar según las fases de la luna solo hay que seguir los ciclos guiándose por la lógica, es decir, si la luna nueva y la creciente, representan justamente éso, el crecimiento y la fertilidad será el momento de sembrar, plantar (sobretodo las plantas que crecen bajo tierra para estimular su crecimiento) y etc...por el contrario, en caso de luna llena o menguante, será el momento de recolectar, podar, escardar la mala hierba, plantar las plantas que crecen hacia arriba (para ralentizar su crecimiento y de esta forma no espiguen) y todo lo relacionado con el fin del ciclo y la renovación.
Menstruación, embarazo y parto: Quizás no haya representación más directa del ciclo lunar en la naturaleza, que la menstruación de la mujer. Básicamente, el ciclo es idéntico. Las diferentes fases de la menstruación son exactamente las de los ciclos lunares (nueva, creciente, llena y menguante) y durante el mismo período de tiempo. Los ciclos naturales de la mujer varían a lo largo de su vida entre las diferentes fases lunares, pero por norma general, siempre oscilan entre los dos ciclos principales que se denominan de la luna roja (ovulación en luna nueva y menstruación en luna llena) y de la luna blanca (viceversa) , esto es así siempre y cuando el ciclo de la mujer siga sus ritmos biológicos normales sin alterarlos con píldoras hormonales.
Cuando una mujer se queda embarazada, su gestación (siempre por norma general, ya que, obviamente siempre hay excepciones) dura habitualmente 10 meses lunares completos (de ahí los nueves meses de nuestro calendario actual) siendo más que probable que la fecha del parto coincida con un cambio de fase lunar que con nuestras cuentas matemáticas precalculadas.
Hay varias comadronas que afirman (basándose en la observación y la estadística) que las fases del ciclo lunar influyen en el tipo de parto y en su desarrollo, así los partos que se produjeran en luna nueva o creciente serían más sencillos y rápidos que los que se produjeran en llena o menguante, más dificultosos y dados a las complicaciones.
En las mareas: Las mareas se rigen por la atracción gravitatoria del satélite lunar en la tierra, esta atracción es la que determina que el caudal del agua ascienda o descienda, según la fase del ciclo en la que se encuentre. Esto es por que, dependiendo de la posición en la que se haye la luna, la atracción que ejerce en la tierra será mayor o menor. Debido a esto decimos que hay mareas vivas en luna llena o nueva (mayor atracción) y en los cuartos las denominamos mareas muertas (menor atracción)
Hay infinidad de casos más en los que la influencia de los ciclos se hace patente, y es que, con base científica o sin ella, merece la pena volver la vista al cielo, como hicieron nuestros antepasados a lo largo de tantos siglos y pararnos a observar hasta qué punto todos los seres vivos nos regimos por las mismas normas, las que la naturaleza nos dicta.
Salud y suerte¡¡¡
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